El pingüino no quiso casarse

Aquel pingüino era esbelto, pero se parecía demasiado a los chistes. Se tambaleaba con torpeza de un lado para otro de su glaciar, en busca de una sola cosa: el amor. Y es que estaba verdaderamente obsesionado con ello, a pesar de haberlo ya vivido y gozado intensamente antes. Él creía NECESITAR de su fuente una vez más, beber el cálido y refrescante néctar de alguna otra figura blanquinegra capaz de otorgarle un nuevo sabor al éxtasis –se supone que los pingüinos son amantes monógamos… pero su naturaleza, inevitablemente, rugía. Leer Más

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La libertad, ese monstruo en el nuevo siglo

El monstruoso espécimen de la libertad: hasta ese punto hemos llegado. Muchos se horrorizan ante su presencia:

sus cuernos protésicos, sus tumores voluntarios en brazos y piernas, una cruz en la mano derecha, agujeros por todas partes en una cara dilatada por perdigones de acero, una cresta respeta el credo de su piel tintada de arte.

Donde algunos no pueden sentir más que rechazo, yo respiro libertad: he ahí el último refugio del atrevimiento, del valor que precisa aquel a quien no le importa nada el qué dirán ¡Eso es! precisamente: eso es la libertad. Una moda no apta para modas. Leer Más


La libertad, volar

La libertad, boca mayor de las necesidades,

Es sentirse liberado dentro de esta cárcel

De carencias.

Cuando el corazón más fuerte late, vuelas

Encerrado, lejos de las paredes. Quema

Cuando el olor de su sudor sabe ponerte

Cachondo. Es amor; eso te lo dice el fuego.

Pero el fuego lo devora todo; y una vez es devorado

El corazón, por su naturaleza,

Tan solo queda el color gris

De las cenizas: Realidad.

Rejas. Son solo rejas con las que nacemos.

Y las rejas que nos ponen.

Por los demás, las que nos ponemos.

Quizás yo no necesite volar…

Pero necesito saber* que puedo.

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Euthanäsia

Abro los ojos y necesito de tu abrazo para comenzar el día, pero solo tengo tabaco en la habitación: me abrazaré con su pestilente humo. Toso y apunto estoy de vomitar. Me viene a la mente un recuerdo olvidado durante las horas de narcosis: es mi vida. Derrumbada, tal y como está: podrida y muerta por dentro, por culpa de los pequeños detalles. Qué absurdo es todo en la vida. Leer Más


Arrebatos

Era la típica pareja que no puede vivir sin un conflicto constante. Los arrebatos son, quizás, los sentimientos más reales de entre todos los que existen: todo el cuerpo lo siente dentro y da fe, cada órgano es partícipe y se eriza, o se enciende en puro fuego. Pero el problema que los arrebatos tienen es que son tan reales como efímeros, tan volátiles que, de un momento a otro, todo el terreno ganado a la mar de la angustia se inunda de nuevo, o, sin inundarse, pierde todo su sentido: son como el caos, huidizo y contradictorio. Leer Más


Cuando las personas se juntan

Cuando las personas se juntan… suelen volverse muy peligrosas.

Desde el punto de vista de quien ostenta el poder, peligrosas para sus propios privilegios;

Desde el punto de vista del policía convencido u obediente, peligrosas para ellas mismas.

Las masas unidas son como la lava de un volcán imparable, cuyo fuego es el corazón de todos; Leer Más


Los niños tienen pene. Las niñas tienen vulva

“Los niños tienen pene. Las niñas tienen vulva. Que no te engañen” –una verdad incuestionable para Nacho, revelada por su dios y por su tradición –él es de familia nacional católica-, pero además, también porque lo dice la ciencia –que es sagrada sólo algunas veces. O más bien, digamos que fue una verdad incuestionable hasta el momento en el que el Totalitarismo LGTBI, perfectamente organizado e infiltrado en el mundo terrenal, hizo mella en su razonamiento divino. Leer Más