Yo era comunista

Yo era comunista. Pero ya no lo soy. Gracias a Dios. Creo que maduré. Nunca tuve el suficiente dinero como para irme a vivir a Cuba, a Venezuela o a Corea del Norte. Y como todo el mundo sabe, si eres un auténtico comunista –y por lo tanto, odias España-, lo lógico es que enfiles el camino de salida. Pura incoherencia eso de quedarse en la patria del Cid. Pero en realidad, esto que os cuento no es más que el principio de todo. Porque, aunque yo me dijera a mí mismo “comunista”, no me comunicaba con mis camaradas por señales de humo, ni por palomas mensajeras, ni por silbidos gomeros: tenía un teléfono móvil para hacerlo. Tú sabes, tengo uno normalito –que como ya os adelanté antes, no ando sobrado de pasta-; pero eso ya es suficiente motivo como para ser tomado por un hipócrita. ¿Qué comunista que se precie usa wasap? Ninguno. Es una contradicción en sí misma eso de utilizar la tecnología que provee el sistema. Además, recuerdo que un día me dio por comprarme un abrigo del Zara, porque eso de abrigarse con bolsas de basura me hacía pasar mucho frío durante las noches de invierno. Con todo el dolor de mi corazón, tuve que acabar aceptando las tremendas bondades de Don Amancio. Hasta entonces, o estaba ciego, o me estaba empeñando en no querer ver. Y eso que me gustaba beber el ron con Coca-Cola en lugar de mezclarlo con matarratas… Imagínate, ¡un comunista ingiriendo la bebida del Imperio! Menudo farsante. Telita conmigo. Aun así, como os digo, yo todavía seguía insistiendo en eso de que era comunista. Pero lo cierto es que la afirmación no se sostenía por ninguna parte… cojones, ¡si hasta comencé a pagar un alquiler! Menudo comunista de pacotilla. Desde entonces ya no vivo debajo de un puente, sino que me gasto el 90 % de mis ingresos en un estudio compartido con tres desconocidos. Es cierto que al principio creía estar a salvo de inconsistencias, pues eso de compartir el piso a mí me sonaba como a “comuna”. Pero pronto me di cuenta de que lo de compartir –mientras que no sea con extranjeros, y entiéndase por extranjeros a los africanos, rumanos y latinos- también lo hacía la gente de bien, que son los que aceptan y apoyan este sistema, los que lo adoran, e incluso los que lo aman. Exceptuando a los verdaderos comunistas –que son los vagabundos-, y por supuesto, exceptuando también a los ricos, todos en España comparten piso a día de hoy. De hecho, y hablando de ricos, fue precisamente un amigo rico el que creo que me hizo despertar definitivamente aquella noche en la que me invitó a una copiosa mariscada, pues me di cuenta al instante de que el sabor del centollo no tiene ni punto de comparación con el sándwich de mortadela. Mi dieta –compuesta hasta entonces principalmente por los ya citados sándwiches, cartones de vino, tierra seca y lombrices-, hasta ese momento percibida por mi parte como un auténtico manjar, se me desmoronó frente a mis enrojecidas narices –enrojecidas de tanto llorar; sí, lloré mucho frente a aquel centollo. Había estado viviendo en una mentira. Pude ver claramente entonces que en el fondo yo no era comunista. Ni podía serlo. Ser comunista era una privación constante. ¡Ay! Cuántos votos de mi vida desaprovechados. Así pues, una vez descubiertas las inmensas carencias de mis utopías y las todavía más enormes bondades del sistema capitalista, comprendí que ya no podía seguir engañándome. Me decidí por vender a mi perro, tiré la flauta a la basura, y ahora, ya ves, ahora incluso me ducho ¡Y con agua caliente, además! Por dios, pero qué adelantos. Estos capitalistas sí que saben, coño.

 


asasa - copia

Licencia de Creative Commons
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 3.0 España.

 

Anuncios

4 comentarios en “Yo era comunista

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s