Madre

Yo no andaba bien, pero no era consciente; era mamá quien por aquel entonces se ocupaba de todo. No sé si son recuerdos reales o la creación de mi propia mente al enfrentarse a un relato que no recuerda, pero me veo tumbado en una cama grande dentro de una habitación pequeña, en una casa pequeña que subía las escaleras de una playa. Estoy envuelto por una manta peluda y en los brazos de ella. Siento su calor, su mano acariciar mi frente, y estoy a gusto pero no del todo; algo me lo impide desde dentro. Hacía tiempo que mis pulmones aspiraban a la mitad o menos. Yo no la vi, pero mamá lloraba.

-mamá, ¿por qué me cantan las gaviotas?

-no son gaviotas, hijo. Es tu respiración

Una madre te da la vida una vez, pero estaría dispuesta a darte más vidas de las que tiene un gato. No sé si fue entonces cuando mamá prometió a un dios o a sí misma no volver a probar el jamón, que ella tanto disfrutaba, a cambio de que yo me salvara…

Leer Más

Anuncios

La victoria de Sánchez hoy (o el triunfo del olvido siempre)

Recientemente se ha desmontado ese falso mito por el que creíamos que los peces solo ostentan 30 segundos de memoria. Y es que un estudio de la Universidad McEwan (Canadá) ha determinado que la memoria de los peces dura, exactamente, 12 días.

Quizás os preguntaréis ahora que cómo carajo lo han averiguado. Más fácil de lo que parece. El ingenioso experimento ha consistido en introducir a un pez en una pecera manipulada, la cual contiene un recorrido que lleva al animal hacia un cubículo con comida. Dicho pez era sacado de la citada pecera y reintroducido de nuevo al siguiente día, luego pasados dos días, después tres… y así sucesivamente. De esta manera se pudo averiguar que el pez recordaba el recorrido hasta trascurridos 12 días. El 13º, sin embargo, su micro-cerebro hacía borrón y cuenta nueva: el recorrido era entonces percibido como quien descubre un paisaje nuevo y nunca visto antes.

Lo que ocurre aquí es que, cuando el estímulo deja de estar presente en la vida diaria del animal acuático, éste, centrado ahora en aquello que le rodea de manera inmediata, prescinde de recordar lo que ya no le sirve de nada. ¿Pero qué ocurre con los animales terrestres y bípedos que somos nosotros?

Pues, salvando las distancias, básicamente lo mismo. Leer Más


A la Deriva

Soy ese que pasa el balón antes de lanzar al aro,
El que huye del amigo que mañana será enemigo,
El que se hunde en el mutismo hasta que se le abren los poros de la párpados,
El que nunca quiso dejarse ver, ni jugar al fútbol.
Soy el que se perdió en las pantallas antes de siquiera verlas,
El que siente escalofrios cuando toca algo bonito,
El que ríe a costa de todos y no acepta ser motivo de burla,
Ese débil que aspira a dictarte, aun en su débil conducta.
Soy la muerte disfrazada de vida,
Soy la vida engañando a la muerte,
La incomprensible presión de la conexión forzosa,
La incompatible norma de una sociedad imposible.
Soy la diferencia, la inseguridad, la compasión, la locura,
Soy la huída, la cobardía, la desobediencia obediente,
El adiós dentro del hola, la ausencia y también la gente,
La espuma, la pasión y la cresta de la ola.
Llanto y risa, mal y bien,
Y la espesura de las circunstancias. Leer Más


A la Hoguera

Como nazis y fundamentalistas cristianos quemaron
En su día
Los libros,
Propongo la misma práctica
A la inversa, y
Sin abandonar el sano arte de volver a las cosas ceniza,
Encendamos de nuevo la hoguera
Y quememos
En ella
Las televisiones,
En masa,
En la plaza,
Que formen rascacielos de humo negro envenenado,
Y que sus pantallas así contaminen,
Por vez última,
La vida y razón humanas. Leer Más




Bucle

Deben de ser las 3. Enciendo el televisor y voy alternando los Deportes de Cuatro con los de La Sexta, esperando, sin fortuna, ver un poco de deporte. Tras diez minutos de declaraciones en la zona mixta –incluida una cámara lenta analizando cada uno de los microgestos de Cristiano Ronaldo-, pierdo la poca paciencia que me quedaba. Aún quiero ver los goles de anoche, pero no estoy dispuesto a esperarlos en esta sección de fútbol del Sálvame.

Hace ya tiempo que no soporto ver las noticias. Pero siendo consciente de la hora que es, me resigno a que cualquier zaping me lleve hacia ellas:

“Venga, va, si es sólo un momento… Si es por hacer algo de tiempo. A ver qué mierdas dicen –me animo a mí mismo- ¡Igual hasta te ríes!”. Leer Más