La parábola del pescador mexicano

En un pueblo de la costa mexicana, un paisano se encuentra medio adormilado junto al mar. Un turista norteamericano se le acerca, entablan conversación y en un momento determinado el forastero pregunta:

-Y usted, ¿en qué trabaja? ¿A qué se dedica?

-Soy pescador -responde el mexicano.

-Caramba, un trabajo muy duro. -replica el turista, quien agrega- Supongo que trabajará usted muchas horas cada día, ¿verdad?

-Bastantes, sí -responde su interlocutor.

-¿Cuántas horas trabaja como media cada jornada?

-Bueno, yo le dedico a la pesca un par de horitas o tres cada día -replica el interpelado.

-¿Dos horas? ¿Y qué hace usted con el resto de su tiempo?

-Bien. Me levanto tarde, pesco un par de horas, juego un rato con mis hijos, duermo la siesta con mi mujer y, al atardecer, salgo con los amigos a beber unas cervezas y a tocar la guitarra.

-¿Pero cómo es usted así? -reacciona airado el turista norteamericano. Leer Más



Cuando los argumentos incómodos aún no estaban prohibidos: el caso de García Trevijano

1991. Antena 3. Antonio García-Trevijano habla sobre este país. Dice cosas como estas sobre la democracia:

 

¿Por qué no hay democracia en España?

En España no hay democracia, porque para que ésta exista, se requieren dos requisitos:

Uno: existe democracia si el pueblo elige a sus gobernantes.

En España el pueblo no elige a sus gobernantes, porque existe el régimen de listas cerradas. Este ha sido un instrumento que los partidos han utilizado para quitar la soberanía al pueblo y mantenerla ellos. Lo que ocurrió fue que se reunieron seis personas -nombradas a dedo o salidas de la clandestinidad, es decir, sin ninguna legitimación de sus bases-, y han dicho: no tenemos ni idea de lo que va a ocurrir, por lo que vamos a adoptar un sistema en el que, en el peor de los casos, todos ganemos ¿Cuál? Repartirnos el poder en función de los votos que saquemos. El sistema no variaría ni un ápice si no se molestaran siquiera en hacer listas, si se presentasen solo esos seis. Los diputados, al final, van a ser empleados a sueldo de los partidos: cumplen las órdenes de los partidos, y no representan al pueblo para nada.

Dos: Existe democracia si existe división de poderes.

Aquí no hay división de poderes, porque todo funciona exactamente igual que con Franco: hay un único poder, y división de funciones. El poder principal, el ejecutivo, nombra al legislativo y al judicial.” Leer Más