Neurosis

Ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo, ladrillo.

-Yo no veo nada.

-¿¿Cómo?? ¿Acaso no ves mi castillo?


Aborto

Que no me duele porque no fue,
Es porque nunca llegará a ser,
Como semilla plantada en café,
Como renglón jamás escrito.
Los besos que no tendré
Los guardo en el infinito.
Tu piel, tu cuerpo, mi sed,
La aurora boreal de tus ojos
Se irán borrando poco a poco
Hasta
Desaparecer
.
.
.


La verdadera cuarteta

su belleza era tan pura

que parecía una máscara

su perfil una escultura

su risa una canción

sus manos eran dos noches

de las que nunca se acaban

su pecho y sus caderas

las riveras de su corazón

su boca una ciudad

en estado de alarma

su paso el desfilar

de una comparsa a la muerte

su lengua el diccionario

de las prohibidas palabras

sus ojos eran el mundo

abandonado a la suerte

su piel era la flor

de la canela en la rama

su vientre un altar

para trovar en privado

y encerrada entre costillas

misterios de su alma

y en su espalda las lágrimas

de amor del pasado

por más carnavales que anduve

y mujeres que confundí

con el amor que no tuve

con una nube de mí

nunca había visto una musa

de piel, de carne y de hueso

como si fuera una luna

debajo del universo

y a ustedes no les sonará su cara

si acaso yo se la presento

no es la calle que en su día yo cantara

es la mujer profunda y clara

que andaba dentro.



Puedo escribir los versos más [escribe tu palabra aquí] esta noche

Me puse condón de esparto y la metí en una madriguera
Sin saber qué especie o raza me esperaría allí dentro.
La empuñadura de un sueño,
La espada del arrepentimiento,
La sangre de mi garganta brota en un harakiri en verso.
Inverso, el universo calla,
Mengua, encaja en un cajón de yeso
Y mierda. Dame un beso en la espalda pa’ que nunca pueda ver tu cuerpo
Y dime adiós, al fin adiós,
Que sin saberlo, hace ya tiempo

me ando despidiendo de esto…


God f*** the poors

Hace un mes murió Paco, el del segundo izquierda.


Paco, piel de cera, ojos claros, constitución de faquir, campechano y afable.

Como no es un rey ni inglés, me enteré ayer de su fallecimiento;


La tele nada me dijo, sus reporteros no acuden a los pisos de los pobres.

Se ve que prefieren palacios.


A tenor de su bondad, ¿salvará Dios a Paco, o es que tampoco está al tanto de su visita a sus altos dominios?

¿Cuánto dinero se necesita para sobornar al sereno San Pedro?


Espero que no te dejaras aquí tus ahorros, esos que tantos madrugones te costaron;


Puede que te ofrezcan alguna opción de coincidir con papas, reyes y banqueros
en ese paraíso que se inventaron
para sí mismos


El humano bucle

La derrota genera cansancio,
el cansancio, cobardía,
la cobardía te hace mirar al pasado
y el pasado, disfrazado,
te mira
a los ojos

y no lo quieres
ni ver,

porque en el fondo,
en cuanto obtienes una victoria,
todo adquiere su sentido…

Entonces, el pasado se convierte en un estorbo,
el presente se transforma en un Dios,
y tú
en un acérrimo súbdito de la religión
de tu deseo
cumplido
al fin
como un milagro imposible,

como una mentira piadosa
que pronto, muy pronto,
te regresará al bucle.


Sombras, visión, aparato

Desde que el tiempo es tiempo los miedos son el motor de la gente, nuestras sombras policiales, ladronas, agresivas, nuestra voluntad de controlar el desorden de otros para una conciencia plagada de pánico; sombras, sombras aquí y allá de algo triste, de guerras preventivas, de odio inseguro y envidias, de cínicas ordenes alienantes, sombras que se persiguen o que amenazan con perseguirse unas a otras hasta el infinito de sus miserias. Miedos contra el ridículo, contra la valoración ajena negativa, contra el negocio y el hambre de los malos negocios, contra los males que azotan el mundo desde los medios; guerras, (pavor, miedo, tiembla) guerra. Miedo a los malos, miedo a los buenos, ¿pues todos los buenos son cínicos? ¿todos ocultan algo? Miedo a la pérdida, a la derrota, a la enfermedad, a la muerte en vida. Miedo de todo menos del miedo; y con miedo no hay libertad que valga.


Bots

-Hemos detectado que desde su compañía se han estado creando sofisticados bots capaces de imitar a la perfección el comportamiento humano.
-Se equivoca: ha sido el ser humano el que se ha venido comportando cada vez más como nuestros bots.