La parábola del pescador mexicano

En un pueblo de la costa mexicana, un paisano se encuentra medio adormilado junto al mar. Un turista norteamericano se le acerca, entablan conversación y en un momento determinado el forastero pregunta:

-Y usted, ¿en qué trabaja? ¿A qué se dedica?

-Soy pescador -responde el mexicano.

-Caramba, un trabajo muy duro. -replica el turista, quien agrega- Supongo que trabajará usted muchas horas cada día, ¿verdad?

-Bastantes, sí -responde su interlocutor.

-¿Cuántas horas trabaja como media cada jornada?

-Bueno, yo le dedico a la pesca un par de horitas o tres cada día -replica el interpelado.

-¿Dos horas? ¿Y qué hace usted con el resto de su tiempo?

-Bien. Me levanto tarde, pesco un par de horas, juego un rato con mis hijos, duermo la siesta con mi mujer y, al atardecer, salgo con los amigos a beber unas cervezas y a tocar la guitarra.

-¿Pero cómo es usted así? -reacciona airado el turista norteamericano. Leer Más

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