Bis a Bis.

Un cristal separaba una mano de la otra; un teléfono las unía de alguna fría manera, conectándolos, al fin, robotizando sus voces

-qué tal estás

-bien…

Los labios se sonreían, trataban de sonreírse; los ojos, de contenerse. Si el deseo fuera allí libre, ellos estarían entremezclándose como dos serpientes amantes, devorándose el uno al otro como en la primera vez, aliados en su misma fuerza, aupados en la misma altura, ansiosa y apasionada altura… se estarían comiendo como quien come después de mil años de puntiaguda hambruna. Leer Más


EL DESHEREDADO. /

Capítulo 1

Dicen que es hereditario. Mi padre fue despedido; mi madre, nunca contratada. Sin dinero para pagar la hipoteca nos quitaron la casa, pero antes de que me quedara muerto de hambre, sin nada que llevarme a la boca, los servicios sociales me llevaron lejos de mis pobres padres pobres. No volví a verlos. Creo que murieron. El dolor de su pérdida me aplastaba, así que me convencí de que ya no los quería. Leer Más