La despedida

El tiempo vuela. Un verano roza atropelladamente el ano del otro, y en su perineo tiembla de frío el hastío y la lluvia. El tiempo vuela y es por eso que el niño feliz y estúpido se fue, y el adolescente pajillero y virgen y aún más capullo se trasformó en mariposa y luego en polilla, y el joven universitario tira la colilla y mira a su carrera inútil por el retrovisor, mientras le salen poco a poco canas en la barba. Leer Más