El universo conspirando por un pirado

Al final, nos hemos liado. Todo comenzó con una mirada y una sonrisa. Lo demás, fue puro trámite: el tabaco sirvió de excusa. Es morena, es bella, es de Cáceres, y sus bailes me intimidan mucho. Mis bailes no están a su altura, pero a ella no parece que eso le importe demasiado. Me pide una foto juntos que me anima el alma, la patata y el pene ¡PA-TA-TA! clic. Si se va, vuelve luego a buscarme. Aunque todo parece muy simple, lo cierto es que no lo fue. En un momento de la noche le pedí que me diera un beso. Ella dijo que me lo daría encantada, pero me otorgó una sonrisa cínica cómo preludio a una desconcertante respuesta. Me dijo que sus amigos son muy protectores, que son pesados como mil pollas en el hombro. Dijo que si la ven liarse con alguien, no la dejarán en paz ¿Jueguecitos de colegios a estas alturas? Sí, eso parece. Me baila, se escabulle. Vuelve a mí. Me acerca la boca, me mete la LENGUA DENTRO. Pronto la saca. Está jugando, sí. Creo que este juego me gusta. Leer Más