e-Briø

El hombre miraba al hombre a la cara, viéndose en él a sí mismo. El hombre era una víctima de sí mismo a fin de cuentas, ya que la mirada severa de su interlocutor, su propia mirada en el fondo, le impedía sentirse cómodo, libre, asesinando cualquier leve atisbo de algo que se le parezca aun lejanamente a la felicidad. Leer Más

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