Cartas a Tarrou

La dimensión de una amistad es tan frágil como el resultado de una PCR. Nadie quiere ser amigo de un apestado, Tarrou. ¿Recuerdas cuando entregaste tu vida en Orán? Pues hoy los vivos son amenazas, los enfermos no tienen rostro y los muertos son solo un número. Por favor, hazme un hueco en el cielo o en el infierno en donde mueren los personajes ficticios.

La realidad apesta más que nunca en estos tiempos, amigo.


[Diario de un confinamiento] Camus no aplaudiría a las 20:00

-Yo tengo mi plan de organización para lograr unas agrupaciones sanitarias de voluntarios. Autoríceme usted a ocuparme de ello y dejemos a un lado la administración oficial. Yo tengo amigos por todas partes y ellos formarán el primer núcleo. Naturalmente, yo participaré.

-Vamos, Tarrou, ¿qué es lo que le impulsa a usted a ocuparse de esto?

-No sé. Mi moral, probablemente.

-¿Cuál?

-La comprensión, doctor.

Desde el día siguiente, Tarrou se puso al trabajo y reunió un primer equipo al que debían seguir otros.
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