6 documentales imprescindibles para despertar

 ¿Cuál es la principal diferencia entre estar dormido y estar despierto? Cuando dormimos, los sucesos se desarrollan en un lugar dentro de nosotros mismos; pero cuando despiertas, las cosas van a ocurrir en eso que conocemos como realidad. Las recreaciones oníricas de nuestra mente pueden acercarse a dicha realidad, o no hacerlo nada en absoluto. Sabemos, no obstante, que nuestros sueños existen, ¿pero son reales? Dependerá, claro está, de lo que consideremos como “real”. Lo único cierto es que no podemos controlar lo que ocurre mientras dormimos, ¿pero qué pasa cuando estás despierto?

En un mundo tan complejo como este, cada vez nos es más difícil encontrar respuestas por nosotros mismos; así pues, recurrimos a los demás para comprender. Los medios de comunicación y las fuentes de conocimiento oficiales nos cuentan una visión concreta, una historia sobre la realidad para cubrir esos huecos que deseamos rellenar con sentido, ¿pero quién controla dicha visión de los hechos? ¿Se trata de una visión verdaderamente objetiva, o es una visión completamente interesada? Este punto es importante, pues la realidad que percibes dependerá en gran medida de ello. Basta que se hable constantemente de algo para que ese algo se vuelva importante; pero basta que no se hable de ello para que no importe nada… o no exista.

El peligro es que, aquello que nos repiten a diario y que ya creemos saber, estará sujeto a una serie de intereses creencias ajenas que pueden distorsionar -y mucho- nuestras percepciones. Y es que la realidad, más allá de ser un hecho tangible, es más bien un estado de opinión. Una opinión que ya hemos asumido como propia, y a la que otorgamos el estatus de verdad absoluta. Pero si el vasto universo de las opiniones se encuentra dentro de nosotros mismos, cuando miremos hacia el mundo de afuera, ¿qué diferencia habrá entre estar dormido o despierto? Sí: sabemos que la realidad existe, ¿pero es real lo que creemos saber de ella?

Ya conoces la versión oficial de los hechos. Ahora te contaremos la verdad. Leer Más

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La despedida

El tiempo vuela. Un verano roza atropelladamente el ano del otro, y en su perineo tiembla de frío el hastío y la lluvia. El tiempo vuela y es por eso que el niño feliz y estúpido se fue, y el adolescente pajillero y virgen y aún más capullo se trasformó en mariposa y luego en polilla, y el joven universitario tira la colilla y mira a su carrera inútil por el retrovisor, mientras le salen poco a poco canas en la barba. Leer Más



Naturaleza y Voluntad, ¿separadas o solapadas?

Un día, antes de clase, me dijo:

-Cuando te haga una señal con el dedo, fulano o mengano se dará la vuelta para mirarnos, o se rascará la cabeza.

Durante la clase, cuando apenas me acordaba ya de aquello, Max me hizo una señal muy ostensible con el dedo; miré rápidamente hacia el alumno señalado y le vi en efecto hacer el gesto esperado, como movido por un resorte. Poco a poco, en medio de aquellas bromas que tanto me divertían, me di cuenta de que mi amigo, a menudo, también jugaba conmigo. A veces, yendo al colegio, presentía de pronto que me seguía y, al volverme, le encontraba efectivamente allí.

-¿Puedes conseguir, de verdad, que otro piense lo que tú quieres? -le pregunté. Leer Más



La irresistible llamada

El joven albatros flota por primera vez en su vida sobre el océano abierto, muy lejos de tierra. Chapoteo tras chapoteo, va disfrutando del roce del agua fresca entre sus finas patitas rugosas. Destaca y reluce su elegante figura sobre la suave ondulación marina que lo balancea con gracia. Lleva los ojos entornados por la hechizante luz de un sol agradable y amigo. Nunca ha sentido la vida tanto ni tan fuertemente. De repente, terremoto movedizo: una inmensa sombra negra emerge desde las profundidades azules del mar. Leer Más


Vallas

“Vallas” fue una charla que impartió el Espíritu Humano en la Sala de Charlas 12 del edificio 3. El acceso era libre; el aforo, ilimitado. Había poca gente en la sala (pero no es menos cierto que fuera había un largo vallado). He aquí un breve extracto de la charla:

 

“Hemos asumido las vallas como un elemento cotidiano,

como a un río, o a un árbol

que impide el paso

a quien se le acerque.

¿Quién se salta una valla, aunque lo cercado sea

justamente

un camino,

un faro,

un remanso,

un puente?

un posible sendero que recorrer

(como por ejemplo, el tuyo:
ese que lleva tu nombre
y que ya no será…no será. Tiene dueño). Leer Más