Sobre perros y lobøs, humanos y siervos~

Según las teorías que nos contaron y nos contamos, el origen del doméstico perro (mejor-amigo-del-hombre) se encuentra en la propia mano del hombre. Se dice que hemos practicado una “selección natural” (¡artificial en realidad!) con los lobos (animales salvajes, fieros, peligrosos… y LIBRES) hasta transformarlos en dóciles perros obedientes, consiguiendo además la creación de diversas razas: algunos son diminutos, y perderían la batalla contra una rata; otros se asfixian por el propio peso de su rechoncho cuerpo; los hay tan grandes como caballos, pero son más bonachones que los osos de peluche. Pero lo cierto es que todos comparten un denominador común: nos han resultado muy útiles a lo largo de nuestra historia, ya sea para proteger nuestras propiedades, para cazar por nosotros nuestros alimentos más escurridizos, para fomentar nuestras ludopatías, e incluso para disimularnos nuestros vacíos internos y soledades insondables. Sin embargo, puede que nos hayamos dejado por el camino algún pensamiento que resulta clave: ¿qué nos hace pensar que dicha selección “natural” no pueda estar siendo llevada a cabo actualmente para con los propios humanos? o peor aún: ¿y si ésta ha sido afrontada hace mucho tiempo ya? Leer Más