Acuerdo PSOE-C’s en Mijas: enésimo ejemplo del “sainete político patrio”

El PSOE y Ciudadanos han llegado a un acuerdo de gobierno en Mijas, un municipio andaluz de la Costa del Sol con aproximadamente 80.000 habitantes. ¿Sabéis cuál es el punto principal del acuerdo de gobierno? (Apuesten) ¿La limpieza de las playas? ¿La lucha contra el cambio climático –que está haciendo que se desertifique toda aquella zona? ¿La lucha contra el desempleo en una localización –el sur de España- donde hay un problema crónico? ¿Una batalla por la defensa de los emprendedores? No. (Atentos) Primer punto del Acuerdo Programático Municipal del Ayuntamiento de Mijas: “Defenderemos desde nuestro municipio la unidad de España y el Estado de las Autonomías como garantía de un país de ciudadanos libres e iguales. Contemplamos la utilización de todos los instrumentos de nuestro Estado democrático de Derecho para hacer frente al separatismo y a cualquier amenaza hacia nuestra Constitución, así como para asegurar la convivencia, la protección de los derechos de todos los ciudadanos y la neutralidad de las instituciones y espacios públicos, incluida la aplicación del artículo 155 en Cataluña en caso de que el Govern de la Generalitat siga sin acatar el orden constitucional”. Así que los habitantes de Mijas que no tengan trabajo, que tengan problemas con los turistas que acuden en masa en ciertas épocas o con los cortes de agua que se encuentran en su municipio por las urbanizaciones que son tomadas por los veraneantes, aquellos ciudadanos que se encuentren preocupados por la manera en la que se vierten los escombros a la salida del municipio, aquellos que se encuentren preocupados porque no haya posibilidades de educación o centros de salud para que acudan sus hijos, que estén tranquilos: porque el Ayuntamiento de Mijas, en Málaga, está muy preocupado por la aplicación del artículo 155 en Cataluña. Así ha quedado de distorsionado el debate español, así ha quedado de torcido. Y la responsabilidad de esto no la tienen los ciudadanos, que al fin y al cabo se mueven al vaivén de declaraciones políticas a las que se termina uno suscribiendo sin que vaya en realidad con él. Porque si un ciudadano de Mijas cree que es relevante para su mundo la aplicación del 155 y no el centro de salud, el centro para mayores, el colegio público al que tienen que acudir sus hijos o las políticas de empleo, entonces el cerebro de ese ciudadanos se ha quedado absolutamente licuado por la distorsión que provocan las noticias que vemos en los medios de comunicación. Este es el escándalo nacional al que estamos asistiendo. Porque mientras no seamos conscientes de que las prioridades son las que son, mientras nos dejemos llevar por este vaivén de declaraciones políticas, estaremos en un muy mal país.

La Cafetera, Fernando Berlín

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Más Madrid, menos Podemos y un sacrificio necesario

Si algo hemos podido aprender de las recientes elecciones generales y municipales, es que ya no queda ilusión en el voto. La democracia, más que como una fiesta, se presenta hoy como una amenaza que abre las puertas a los diferentes monstruos; y en consecuencia, la movilización popular se reduce a evitar que esos monstruos lleguen a tocar poder.

Porque actualmente, más que votar a un partido, se vota precisamente para que un partido no salga. El voto es propiedad casi exclusiva del miedo; de un miedo que oscila y que cambia fácilmente de manos, mientras que las estrategias político-mediáticas reaccionan, aprenden bien las lecciones –o de las hostias- y se limitan casi únicamente al sencillo papel del copia-pega.

Paralelamente a esto, no hay que olvidar que el coste o desgaste de prometer la utopía es tremendamente alto, sobre todo frente a aquellos que ya viven su propia utopía –y que no dudarán en vendernos este fracaso como el resultado lógico de una imposibilidad de base. Porque no nos engañemos: en lo que a la derecha respecta –y descontando la colaboración inestimable de los obreros alienados-, uno se mueve precisamente para permanecer quieto.

Y los datos, como siempre, están dispuestos a corroborarlo. Leer Más


La fiesta de la democracia (siempre que el guion se cumpla)

Mientras se reconocía la tragedia de la crisis, los medios sembraban la preocupación de que en algún país europeo llegase al poder algún gobierno dispuesto a cambiar las políticas dominantes. Sucedió en Grecia ante las elecciones de mayo de 2012. En este país, dos partidos, los conservadores de Nueva Democracia y los socialdemócratas del PSOK, llevaban décadas alternándose en el gobierno y ahora aplicando ambos las políticas y los recortes que han sumido a los griegos en la desesperación. La víspera de las elecciones, la prensa española afirmaba que “a tenor de los datos de los sondeos, en el más optimista de los escenarios Nueva Democracia y PSOK pactarían un ejecutivo de coalición” (El Mundo, 5 de mayo de 2012). No se entiende que la crónica electoral se pronuncie afirmando que el mantenimiento del poder por los mismos que han llevado al país a la crisis será el escenario más optimista.
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El Monstruo de Francønstein

¿Su nombre? Algo así como Pedro Mariano Rivera

Y es tan apuesto como vacío

Es un monstruo bien vestido:

La Bestia disfrazada de Amigo.

Tiene tres discursos distintos, como una hydra de tres cabezas

Pero con un sólo espíritu: lo llaman IBEX35.

¡Ah! también es Candidato Único

Para la honra de una España grande

Y libre de rojos

Y de separatistas.

Para las próximas elecciones, recuerda

VOTA PEDRO MARIANO RIVERA

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