Discursos y abuelas

Esa barbita canosa cuyos hilitos blancos están cada uno de ellos específicamente colocados para dar una imagen de artificial madurez, esos ojitos azules de perro husky asustado, esa voz tenue de la que espero continuamente que se escape un gallo, pues todo el tiempo lleva el gallo en la barrera del corral, intentando escarparse de La Zarzuela. De lo que habla, no sé, las mismas gilipolleces vacías de cada año. Ración de unidad de España aderezada con un chorrito de franquismo y mil especias de arrimar el hombro en tiempos difíciles que nunca acaban. Ahora dice algo sobre el trabajo. “Trabajo digno y de calidad“, dice el rey. Ahí le tienen, el rey hablando de trabajo. Como el cura de matrimonio o el tertuliano de política. España, señoras y señores. Rey retoza pero agradece. Leer Más

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