La náusea

Era una vez un pobre tipo que se había equivocado de mundo. Existía, como la otra gente, en el mundo de los jardines públicos, de los cafés, de las ciudades comerciales, y quería persuadirse de que vivía en otra parte, detrás de las telas de los cuadros, con los dogos del Tintoreto, con los graves florentinos de Gozzoli, detrás de las páginas de los libros, con Fabricio del Dongo y Julián Sorel, detrás de los discos de fonógrafo, con las largas quejas secas del jazz. Y después de haber hecho bastante el imbécil, comprendió, abrió los ojos, vio que había sido un error; estaba en una taberna, precisamente junto a un vaso de cerveza tibia. Permaneció abrumado en el asiento; pensó: soy un imbécil. Y en ese preciso momento, del otro lado de la existencia, en aquel otro mundo que puede verse de lejos, pero sin alcanzarlo nunca, una pequeña melodía se puso a danzar, a cantar: “Hay que ser como yo; hay que padecer con ritmo”.
La voz canta:

Some of these days
You’ll miss me honey

 

La Náusea, J-P Sartre

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¿A qué tiene derecho la Naturaleza? por Eduardo Galeano

La realidad pinta naturalezas muertas. Las catástrofes se llaman naturales, como si la naturaleza fuera el verdugo y no la víctima, mientras el clima se vuelve loco de remate y nosotros también. Hoy, día 5 de Junio, es el Día del Medio Ambiente. Un buen día para celebrar la nueva Constitución de Ecuador, que en el año 2008, por primera vez en la historia del mundo, reconoció a la naturaleza como sujeto de derecho.

Suena raro esto de que la naturaleza tenga derechos, como si fuera persona. En cambio, suena de lo más normal que las grandes empresas de los Estados Unidos tengan derechos humanos. Y los tienen, por decisión de la Suprema Corte de Justicia, desde 1886.

Si la naturaleza fuera banco, ya la habrían salvado.

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Los hijos de los días. Eduardo Galeano

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Dirigirnos hacia donde queremos, por Jose Luís Sampedro

“Mirad: vosotros, con vuestros modelos económicos reconocidos en Pincetone, en Hardward y en Oxford, sois como gente que va en un tren espléndido, dotado de las mejores cosas (con televisión, con bar, con aire acondicionado…). Un tren que va a 200 kilómetros por hora hacia el norte como una flecha. Y en un momento dado, vuestro tren se detiene en un paso-nivel, y allí os encontráis conmigo, que voy andando por el camino que cruza la vía con un burro y cuatro herramientas rudimentarias, porque esa teoría económica que deseo no la tengo, y voy con lo poco que tengo a ver qué encuentro por ahí.  Leer Más



Insensibilización Aprendida, por Elliot Aronson

“Hace algunos años estaba yo viendo a Walter Cronkite en la televisión. En el transcurso de su diario hablado informó sobre un incidente en el cual los aviones norteamericanos lanzaron napalm sobre una aldea de Vietnam del Sur considerada como plaza fuerte del Vietcong.35038579485_c982fa62cd_b Mi hijo mayor, que por entonces tenía unos diez años, preguntó perspicazmente: “Eh, papá, ¿qué es el napalm?”

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