Los diplodocus de la bahía se volvieron carnívoros

Cielo negro.

El cuello del diplodocus brilla en su descoyuntamiento

Como síntoma de salud, mientras el mundo vomita.

Apenas queda vida tras el telón prehistórico.

Ni la metáfora puede disfrazar la mierda de olvido.

Los diplodocus esperan la hora de la siguiente muerte Leer Más

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Antiespaña, yo

España, embrutecida patria de paletos sin cerebro con acceso a información.

España, país de ciegos, de odiadores de profesión.

España, pantalón de pana, piedra en el riñón, nudo en la garganta, sarro entre los dientes,

Y esa gente que aplaude al otro lado del cristal tintado de un coche oficial que avanza con su dinero. Leer Más


El (des)acuerdo (in)esperado

Yo nunca la engañé. Siempre dije que yo no quería ser como los demás, y ella estuvo de acuerdo desde el principio… Aunque ahora no lo parezca. ¿El problema? El de siempre: la imperfección del lenguaje humano. Pues mientras ella afirmaba no querer ser como los demás desde un punto de vista literal de los términos –lo que implicaba no “ser” como los demás pero sí aceptar el “estar”, o el “hacer”, o el “vivir” como los demás pero “a nuestra manera” (y esto, en un sentido formal, significa de hecho no rechazar totalmente el “ser los demás”, ya sin el “como”), yo no quería ser como los demás pero de una manera desesperada, pura, consciente y ontológica. Ser como los demás implicaba dejar de ser como yo, y el hecho de lanzar aquella advertencia previa al amor (y al desastre) no era más que mi reacción refleja, mi complejo instinto de supervivencia frente a las tinieblas dentro de mí mismo que ya amenazaban en el horizonte. Y claro: dos personas pueden vivir un tiempo creyendo estar de acuerdo en eso… Pero dicho acuerdo no puede durar para siempre. Leer Más



Juego de Patrias: capítulo enésimo (y los que nos quedan…)

Domingo 10 de febrero. 200.000 personas –contando por lo bajo, claro- acuden al llamamiento de Partido Popular, Ciudadanos y Vox. Y UPyD. Y Falange. Y España 2000. Y Hogar Social de Madrid. La concentración ha conseguido abarrotar la madrileña Plaza de Colón de españoles “de bien” tan cabreadísimos como preocupadísimos ¿El patriótico fin de la misma? Protestar frente a la alta traición de Pedro Sánchez, quien ha tenido la antipatriótica desfachatez de ceder ante el chantaje de los separatistas –al nombrar un relator. Tres días después, estos mismos separatistas, a pesar de haber conseguido su propósito –y, por lo tanto, casi (casi) romper España- tumban los presupuestos de Unidos Podemos y Pedro Sánchez. Como si ya no quisieran la independencia tan anhelada –que, relator mediante, estaban a punto de conseguir… Leer Más


Venezuela: ¿Qué hay detrás de los permanentes ataques?

En Venezuela, la historia siempre se repite. Cambian las caras, los protagonistas y los argumentos, pero la finalidad es la misma: derrocar por vías no democráticas a un gobierno democráticamente escogido. El presente texto no es un alegato en favor del chavismo; lo es en favor de una verdad eternamente escondida. Y para ello, repasaremos a continuación la historia inicial del proceso bolivariano, así como el primer ataque serio que tuvo que enfrenar, orquestado por parte de los poderes fácticos y sus persuasivos tentáculos en los medios de comunicación.

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6 (+1) documentales imprescindibles para despertar. Parte 2

El valor de los ciudadanos de hoy se reduce a su papel como mano de obra –cada vez más abaratada, más abandonada a su suerte. Todo lo que tenga que ver con temas de sabiduría, autoconocimiento o con(s)ciencia, por lo tanto, sobra –a no ser, claro está, que sea aplicable o necesario en el lugar de trabajo de cada cual. Pero el ciudadano-trabajador actual no es una máquina: todavía necesita desconectar, relajarse, recargar pilas. A tal fin, un descomunal y colorido abanico de distracciones (o de drogas) estará a su plena disposición para cuando salga del trabajo –siempre, claro está, que tenga el suficiente dinero para ello; hablamos aquí de centros comerciales, realities, fútbol, bares, smartphones, videojuegos, música comercial… y hasta de Netflix. Cosas que no están mal en sí mismas, pero que se convierten en un problema si las utilizamos deliberadamente para no pensar demasiado –máquinas no somos, pero zombis… quizás sí. Es posible –y hasta comprensible- que el estresante ajetreo diario al que nos vemos abocados nos quite todas las ganas de hacer cualquier otra cosa que implique levantarnos del sofá y ejercitar tres o cuatro de nuestras neuronas al llegar a casa cansados del curro; pero por suerte, la rama más tocapelotas de la industria audiovisual ya se ha encargado de todo, para que puedas aprender mucho sin hacer prácticamente nada. Si quieres desprogramarte y cagarte en este sistema de mierda que te empuja a convertirte en un zombi útil –o lo que es lo mismo: en un ser humano inútil-, aquí tienes 6+1 documentales online (y además, en Youtube. ¡Gratis!). Más fácil, imposible… ¡Ya no tienes excusa!

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