Naturaleza y Voluntad, ¿separadas o solapadas?

Un día, antes de clase, me dijo:

-Cuando te haga una señal con el dedo, fulano o mengano se dará la vuelta para mirarnos, o se rascará la cabeza.

Durante la clase, cuando apenas me acordaba ya de aquello, Max me hizo una señal muy ostensible con el dedo; miré rápidamente hacia el alumno señalado y le vi en efecto hacer el gesto esperado, como movido por un resorte. Poco a poco, en medio de aquellas bromas que tanto me divertían, me di cuenta de que mi amigo, a menudo, también jugaba conmigo. A veces, yendo al colegio, presentía de pronto que me seguía y, al volverme, le encontraba efectivamente allí.

-¿Puedes conseguir, de verdad, que otro piense lo que tú quieres? -le pregunté. Leer Más

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Las elecciones andaluzas: abstención y Cataluña

La derecha gobernará en San Telmo durante al menos cuatro años: así lo quiso una mayoría importante de los andaluces que votaron (pero también, por inacción, los que no). No obstante, será una derecha tricéfala, pues el Partido Popular ha sufrido una importante sangría de votos, los cuales han ido a parar a sus dos hermanitos pequeños, que ahora se crecen y enseñan vanidosamente los músculos (a lo Arnold Schwarzenegger, pero con el acento de Bertín Osborne). Por una parte está Ciudadanos, el partido favorito del IBEX-35; por otra, aún peor: VOX, el partido de los franquistas sin complejos, el de los hijos del caudillo. Estos últimos han conseguido nada menos que doce asientos en el Parlamento andaluz… Parece un mal sueño, pero es real. Leer Más


La fiesta de la democracia (siempre que el guion se cumpla)

Mientras se reconocía la tragedia de la crisis, los medios sembraban la preocupación de que en algún país europeo llegase al poder algún gobierno dispuesto a cambiar las políticas dominantes. Sucedió en Grecia ante las elecciones de mayo de 2012. En este país, dos partidos, los conservadores de Nueva Democracia y los socialdemócratas del PSOK, llevaban décadas alternándose en el gobierno y ahora aplicando ambos las políticas y los recortes que han sumido a los griegos en la desesperación. La víspera de las elecciones, la prensa española afirmaba que “a tenor de los datos de los sondeos, en el más optimista de los escenarios Nueva Democracia y PSOK pactarían un ejecutivo de coalición” (El Mundo, 5 de mayo de 2012). No se entiende que la crónica electoral se pronuncie afirmando que el mantenimiento del poder por los mismos que han llevado al país a la crisis será el escenario más optimista.
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Los devastadores efectos del fanatismo sobre el alma humana

“Señor: 

Ustedes, infames bastardos, vivirán para lamentar sus procaces ataques contra la persona e integridad del presidente de los Estados Unidos. Espero vivir lo suficiente como para ver que Newsweek (junto con el Washington Post, The Time y The New York Times) es reducido a cenizas y despojos por una multitud enfurecida.

En la eventualidad de cualquier desorden civil, que seguramente tendrá lugar si se adopta alguna acción formal destinada a deponer al presidente Nixon de su puesto, yo estaré a la cabeza prestando mi mano para destruir a todos los responsables de este espantoso suceso. Y Newsweek estará al comienzo de mi lista. La revolución y la guerra civil pueden destrozar nuestro país, pero en esta atmósfera podremos limpiar nuestra nación de plagas, con expedita y sonada justicia, al momento. Más aún, les advierto sobre el hecho de que nuestras fuerzas armadas, nuestra policía y todas las agencias relacionadas con ellas estarán con nosotros para destruirles”.

Carta al director del periódico norteamericano Newsweek, cuando la prensa comenzaba a desvelar el “Caso Watergate”. Leer Más



¿Determina la educación al mundo, o es el mundo el que determina la educación?

“La educación por la mera educación es un tanto arriesgada”. Eso fue lo que declaró Charles Clarke, Ministro de Educación de Reino Unido (2002-2004), queriendo decir con ello (como mordazmente apreció Richard Ingram) que «el propósito esencial de las escuelas y las universidades es el de hacer aumentar el crecimiento económico y ayudarnos a competir con nuestros socios europeos», y, por consiguiente (deberíamos añadir), ayudar al gobierno a ganar las elecciones siguientes. Leer Más


Cuando el deseo se convierte en unas gafas opacas, por MILAN KUNDERA

Un día estaba intentando organizar una cita para la tarde, pero, como a veces ocurre, no conseguía localizar por teléfono a ninguna mujer, de modo que la tarde amenazaba con quedar vacía. Estaba desesperado. Ese día llamó unas diez veces a una chica, una encantadora estudiante de arte dramático cuyo cuerpo se había bronceado en alguna de las playas nudistas de Yugoslavia con tal regularidad que parecía que hubiera estado dando vueltas lentamente en algún asador asombrosamente preciso.
La llamó en vano desde todas las tiendas en las que trabajó y al terminar su jornada, alrededor de las cuatro de la tarde, cuando volvía a la oficina a entregar las facturas firmadas, lo detuvo de pronto en una calle del centro de Praga una mujer desconocida. Le sonrió:
— Doctor, ¿dónde se había metido? ¡Lo había perdido completamente de vista!
Tomás se esforzaba por recordar de dónde la conocía. ¿Sería una antigua paciente? Se comportaba como si fueran amigos íntimos. Él trataba de comportarse de modo que ella no advirtiera que no la había reconocido. Estaba pensando en cómo convencerla para que fuera con él al piso del amigo, cuyas llaves llevaba en el bolsillo, cuando por un comentario casual comprendió quién era aquella mujer: era la estudiante de arte dramático, maravillosamente bronceada, a la que había estado llamando desesperadamente por teléfono durante todo el día.
Aquella historia le hizo reír y le aterró.